domingo, 28 de noviembre de 2010

Saltos


Y Almira ve a Caracol con ojos de recuerdo enjaulado, de ese gorrión al que nunca se le dio la oportunidad de volar libre. Lo ve como esperando que esa mirada curara los años de desperdicio, y Caracol responde:
-No es culpa de los años, querida. Es culpa del no saber aprovecharlos, es culpa del rencor, de la angustia, del desinterés. Ya no espero sino aprovecho, busco y me reconcilio conmigo mismo.
Duele aprender que  el primer salto que se debe dar es hacia uno mismo.-

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